martes, 4 de febrero de 2014

Tipos de Operaciones en el Mercado de Valores


El mercado de valores en Colombia ofrece las operaciones de compra conocidas en el argot bursátil, como largos, las cuales consisten en adquirir un activo con la expectativa que este incremente su valor en el tiempo, no obstante, dado que es inviable que un activo se valorice de manera infinita a través del tiempo, se presentan periodos a la baja, conocidos como correcciones, las cuales en el caso de rompimiento de niveles técnicos puedes presentar un escenario de cambio de tendencia que implique la desvalorización del activo, periodo en el cual se privilegian los cortos, operaciones en las cuales se vende un activo con la expectativa que este reduzca su precio para adquirirlo a un valor menor y de esta manera cerrar la transacción; en el caso colombiano estas últimas se simulan haciendo uso de las  denominadas Transferencias Temporales de Valores (TTV), las cuales fueron establecidas mediante el artículo 14 de la Ley 964 de 2005, así como el artículo  tercero y subsiguientes del Decreto 4432 de 2006.

Las TTV teóricamente permitirían que los inversores aprovecharan los mercados a la baja, incrementando de esta manera las posibilidades del inversionista de operar en el mercado, con el consecuente impacto en el volumen, la liquidez y la cantidad de operaciones en el mercado, no obstante según cifras publicadas en el portal de la BVC, el porcentaje de estas operaciones no ha excedido el 1% del total operado en el mercado, lo que claramente indica que su impacto ha sido prácticamente nulo, dejando en claro bien el desconocimiento de esta figura por parte de los inversionistas o bien un problema estructural que impide que su comportamiento sea análogo al de las ventas en corto tradicionales[1].




[1] La venta al descubierto contradice el viejo adagio: "comprar barato, vender caro". Ya que anticipando que el precio de una acción disminuya, un trader vende caro para  posteriormente comprar barato. La parte difícil es que el vendedor no posee realmente las acciones que quieren vender.

domingo, 6 de octubre de 2013

El Mercado de Valores como un Sistema Dinamico (Parte 1)


La teoría de los sistemas dinámicos  1960 por Jay Forrester[1] de la MIT Sloan School of Management del Massachusetts Institute of Technology, con el objetivo de modelar y analizar sistemas complejos por medio de  ecuaciones matemáticas en las cuales se plasma la interacción existente entre los diferentes elementos que lo componen, identificando los bucles de realimentación así como los retrasos  en el flujo de información y materiales dentro del sistema.

Si se toma en consideración que un modelo permite simular a priori el impacto de una determinada medida o política sobre un sistema, sin incurrir en los riesgos asociados  a una implementación y llevando a cabo los ajustes mediante la configuración y diseño de escenarios estilo “what if” (¿qué pasaría si?), los cuales a su vez facilitan entender como un sistema evoluciona a través el tiempo.

Partiendo de las anteriores definiciones y conceptos, se procede en una primera instancia a embeber el mercado de capitales como un sistema complejo y por ende viable de ser modelado, no obstante para desarrollar esta actividad se hace necesario en una primera aproximación determinar las variables principales que sustenten el sistema, para una vez surtida esta etapa del proceso, identificar los bucles de realimentación positivos o negativos que determinaran el comportamiento total del sistema.

Una primera aproximación al mercado de capitales permite la identificación de variables tales como: liquidez, volumen, número total de inversores, retorno de inversión, tasa de intervención bancaria, devaluación/ revaluación de la moneda, tasa de impuestos, tasa de desempleo, inflación / deflación, perfil del inversor, etc. Siendo el comportamiento de las mismas, el que influirá sobre el sistema como un todo,  sus interrelaciones presentaran un impacto dependiendo de cómo hagan parte de los bucles de realimentación en los cuales sean partícipes; ahora bien un ciclo de realimentación puede definirse como un evento en el cual el subsistema conformado por un conjunto de variables presenta como entrada del mismo, las salidas que este provee, pudiendo clasificarse además en función de la naturaleza del ciclo, esto es, si el impacto que presentan las variables es de incremento, se conoce como refuerzo positivo, caso contrario se conoce como refuerzo negativo.

Por tanto identificar estos ciclos y sus patrones de refuerzo se convierte en una actividad importante al plantear una aproximación sistémica que permita dar por resultado un modelo que represente la realidad del sistema, pues dependiendo de este nivel, serán los resultados que se obtengan de los ejercicios de simulación que se ejecuten sobre el mismo y por ende la validez de sus resultados será relevante en el proceso de toma de decisiones y definición de estrategias.

El objetivo entonces de un modelo es permitir determinar el comportamiento de un sistema entendiéndolo en una primera instancia como un todo, el cual comprende variables y las relaciones entre estas, permitiendo efectuar procesos de simulación para determinar con anterioridad los efectos que una decisión tendrá sobre la totalidad del sistema.




[1] Forrester, Jay (1971). Counterintuitive behavior of social systems. Technology Review 73(3): 52–68

martes, 24 de septiembre de 2013

Evolución Mercado Capitales en Colombia


Considerando la dinámica del mercado de capitales en Colombia con posterioridad al proceso de fusión de las bolsas regionales, queda en evidencia la valorización del principal indicador, cuyo crecimiento máximo se ubica en 1263% al pasar de  979,29 unidades obtenidas en el mes de junio del año 2001 a las 13352.04 unidades en las cuales gravita actualmente, podría considerarse esta situación como un hito relevante para el mercado local, pero de facto es solo una consecuencia directa del proceso de integración.

Concordante con el alza en los principales índices del mercado se aprecia una tendencia alcista, consecuente con el crecimiento de la economía durante la última década, evento correlacionado con una mejora en las condiciones de seguridad, alza en el precio de los commodities y deterioro en las condiciones macroeconómicas de los países desarrollados; considerando este escenario se ha venido dando un incremento en la cantidad de emisores, evento que ha contribuido con la dinámica de la bolsa y que ha permitido a estos obtener financiamiento para sus proyectos de expansión; no obstante esta situación presenta un panorama positivo, este aún dista del escenario ideal que denotaría un mercado maduro, situación explicada por la visión del mismo como una suma de partes y no como un todo, lo que implica que el impacto de las decisiones y estrategias implementadas desconozca las relaciones entre las variables y los ciclos de retroalimentación positivo y negativo que explican el comportamiento del sistema.

El mercado de valores es un sistema complejo influenciado por elementos endógenos y exógenos, los cuales  en conjunto determinan su patrón de comportamiento y permiten a los analistas realizar vaticinios futuros tomando como base el comportamiento pasado del mismo, lo que se traduce en un comportamiento cíclico del mercado, el cual puede apreciarse en la ilustración siguiente.



Ilustración 4 El Ciclo Bursátil. Tomado desde http://arenabursatil.blogspot.com/2010/10/el-ciclo-bursatil.html el 29 de Julio de 2013

Si se toma en consideración este patrón de comportamiento se identifica de manera inmediata la correlación del mismo con el estado anímico de la masa inversora, diferenciando de manera clara y explícita las categorías de inversores que operan el mercado y como sus decisiones se encuentran influenciadas por su estado anímico, se puede apreciar como en  medio de un ciclo se presentan dos clímax, uno de euforia que usualmente antecede a una tendencia bajista y uno de pánico que es preludio de una alcista; en ambos periodos la liquidez se convierte para los inversionistas en uno de sus activos más valiosos, lo que a su vez transforma esta variable en uno de los pilares del mercado, de allí que entender su correlación con  las variables endógenas (políticas monetaria y fiscal del país, cantidad de emisores, nivel de bancarización, conocimiento del mercado, cantidad de firmas comisionistas de bolsa, regulación, instrumentos financieros, revaluación/devaluación de la moneda, etc.) y las variables exógenas ( decisiones de política monetaria de terceros países, programas de flexibilización cuantitativa, etc.), se convierta en uno de los fundamentales para delinear e implementar las estrategias en el mercado.
Como es de conocimiento general, dentro de las variables endógenas se enuncio las políticas monetaria y fiscal, ambas actúan en conjunto modificando el entorno macroeconómico de un país y son delineadas por los bancos y gobiernos centrales, el más claro ejemplo de esta situación han sido los programas de Flexibilización Cuantitativa llevados a cabo por la Reserva Federal (FED) en los Estados Unidos y que permitieron aumentar la oferta de dinero circulante en la economía y por ende la liquidez del mercado, esto se logró bien por medio del incremento de las reservas del sistema bancario, es decir mediante la compra de bonos del propio gobierno central con el fin de  estabilizar o aumentar sus precios, reduciendo las tasas de interés a largo plazo; no obstante estas medidas tienen su aspecto negativo, ya que a mayor liquidez, se incrementan los riesgos inflacionarios y la eventual formación de  burbujas en el precio de los activos subyacentes; el caso colombiano no es ajeno de la realidad mundial, salvo en el mercado de valores, el cual ante la ausencia casi total de las ventas en corto, reduce la posibilidad que los inversores puedan aprovechar los movimientos bajistas derivados del desinfle de una burbuja o de un cambio de tendencia.