Si bien es cierto, la actual reducción en los precios del petróleo tiene a beneficiar a algunos países consumidores, como es el caso de Alemania, también es cierto que perjudica seriamente la economía de países productores cuya dependencia de los ingresos petroleros es alta pudiendo representar incluso hasta el 90% de su flujo de ingresos, generando que estos bien deban recurrir a empréstitos externos con entidades financieras multilaterales para financiar su presupuesto o que deban realizar recortes en gastos de funcionamiento e incluso en programas sociales; lo que implica a la larga en una ralentización de estas economías contribuyendo dependiendo del peso de las mismas a que este mismo fenómeno se propague en la economía mundial.
Blog dedicado a tocar temas de la actualidad financiera nacional, en el cual se procura analizar elementos macroeconomicos, al igual que seguimientos de ciertos títulos bursátiles. Se pretende en cierto sentido informar y plantear una visión sobre los temas tocados. Los comentarios y publicaciones realizadas en este blog por parte de su autor, no representan la posición de ninguna entidad del sector financiero, la misma naturaleza del blog lo clasifica como un espacio de carácter personal
martes, 24 de febrero de 2015
El petroleo: oportunidad de largo o de corto
Si bien es cierto, la actual reducción en los precios del petróleo tiene a beneficiar a algunos países consumidores, como es el caso de Alemania, también es cierto que perjudica seriamente la economía de países productores cuya dependencia de los ingresos petroleros es alta pudiendo representar incluso hasta el 90% de su flujo de ingresos, generando que estos bien deban recurrir a empréstitos externos con entidades financieras multilaterales para financiar su presupuesto o que deban realizar recortes en gastos de funcionamiento e incluso en programas sociales; lo que implica a la larga en una ralentización de estas economías contribuyendo dependiendo del peso de las mismas a que este mismo fenómeno se propague en la economía mundial.
domingo, 26 de octubre de 2014
Usted también es una empresa!
martes, 22 de julio de 2014
Invertir en acciones: Convertirse en dueño, compartir riesgos y participar en decisiones
Introducción:
En el mundo de las inversiones, comprar acciones de una empresa no solo te convierte en dueño de una parte de la misma, sino que también implica asumir riesgos y participar en las decisiones que la guían.
Convertirse en accionista:
Al comprar acciones, te conviertes en propietario de una fracción de la empresa, lo que te da derecho a una parte de sus utilidades y te permite participar en las decisiones que afectan su futuro.
Compartiendo riesgos:
Invertir en acciones implica compartir los riesgos de la empresa. Si la empresa tiene éxito, el valor de tus acciones aumenta, pero si fracasa, puede disminuir o incluso llegar a cero.
Ejemplo: Las acciones del sector petrolero son altamente volátiles debido a su dependencia de los hallazgos de nuevos pozos.
Caso extremo: La reciente quiebra de Interbolsa Holding S.A. en el año 2012 ilustra cómo el valor de las acciones puede llegar a cero.
Más allá de la propiedad:
Ser accionista te permite participar en las decisiones de gobierno corporativo, como la elección de la junta directiva y la solicitud de informes financieros.
Tipos de acciones:
- Ordinarias: Otorgan derecho a voto en las decisiones de la empresa.
- Preferentes: Priorizan el pago de dividendos, pero pueden tener o no derecho a voto.
Emisión de acciones:
- Dividendo y sin voto: Mantiene el control de decisiones, pero limita la atracción de capital.
- Con derecho a voto: Atrae capital, pero cede cierto control de decisiones.
Conclusión:
Invertir en acciones es una forma de convertirse en dueño de una empresa, compartir sus riesgos y participar en su futuro. Al elegir el tipo de acción adecuado, puedes equilibrar tus objetivos de inversión y control.

